Fortalecer la soberanía sanitaria del país impulsa la salud pública y el bienestar de la población colombiana

“El fortalecimiento de las capacidades científicas, tecnológicas y de producción en salud representa un avance estratégico para Colombia y un beneficio directo para la salud pública del país”, destacó el ministro de Salud y Protección Social, Guillermo Alfonso Jaramillo, durante su intervención en el 3.er Foro Farmacéutico Latinoamericano.

En este espacio, el ministro señaló que Colombia está recuperando capacidades que se habían perdido en áreas que garantizan la respuesta del sistema de salud ante emergencias sanitarias, enfermedades transmisibles y otras necesidades.


Entre los principales avances, resaltó la recuperación del Instituto Nacional de Salud para la producción de sueros hiperinmunes y antivenenos, así como el desarrollo de una planta de vacunas, la producción de medicamentos y biotecnología y la consolidación de alianzas para fabricar medicamentos destinados a enfermedades desatendidas.


Estos procesos fortalecen la soberanía sanitaria del país, permitiendo reducir la dependencia externa y avanzar hacia una mayor capacidad nacional para responder a desafíos en salud pública.El fortalecimiento institucional y científico del INS contribuye directamente a la protección de la salud de la población, especialmente en territorios donde el acceso oportuno a tratamientos, vacunas y antivenenos puede marcar la diferencia frente a emergencias sanitarias.

 A estos avances se suma el fortalecimiento de la atención primaria en salud y la presencia institucional en los territorios, acciones que ya muestran resultados positivos en indicadores clave como la reducción de la desnutrición aguda, la disminución de la mortalidad infantil y materna y mejores resultados en salud perinatal.

Desde el Instituto Nacional de Salud se continúa trabajando para fortalecer la investigación, la vigilancia en salud pública, el desarrollo científico y las capacidades nacionales que aporten a una Colombia más preparada, equitativa y con mayor capacidad de respuesta frente a los retos sanitarios.