Con el propósito de mantener el fortalecimiento a la respuesta del país frente a la enfermedad de Chagas, la directora general del Instituto Nacional de Salud, Diana Marcela Pava, el grupo de parasitología de la dirección de Redes en Salud Pública y la dirección de Investigación en Salud Pública, lideraron una reunión de trabajo con representantes de la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Desatendidas (DNDi por sus siglas en inglés), en la que se revisaron los avances de los planes conjuntos enfocados en mejorar el diagnóstico y el acceso oportuno al tratamiento.
Uno de los temas principales fue la implementación del nuevo algoritmo diagnóstico para la enfermedad de Chagas en fase crónica mediante pruebas de diagnóstico rápido (PDR), una estrategia que busca facilitar la detección temprana y reducir las barreras de acceso. Teniendo presente que el algoritmo basado en pruebas de ELISA sigue vigente en instituciones de salud con la infraestructura para realizarlo.
Durante el encuentro se enfatizó que, aunque existe tratamiento para esta enfermedad, muchas personas aún no lo reciben a tiempo. Por eso, la implementación de estas pruebas rápidas representa un paso importante para cerrar la brecha terapéutica y fortalecer la atención integral.
También se destacó el trabajo que se viene adelantando con comunidades indígenas como los pueblos U'wa y Wiwa, promoviendo procesos de atención con enfoque intercultural y estrategias construidas desde el diálogo con las comunidades y sus realidades territoriales.
La jornada permitió además revisar los avances en capacitación y fortalecimiento técnico que lidera el INS con equipos operativos y laboratorios en Casanare, Meta, Arauca, Santander y Magdalena, en articulación con los lineamientos del Ministerio de Salud y Protección Social.
Como parte de las conclusiones, se resaltó la necesidad de fortalecer la socialización de este nuevo modelo diagnóstico con EPS, IPS, autoridades de salud, comunidades y organizaciones indígenas para acelerar su implementación en todo el país. Por su parte, la directora general aseguró que, “el corazón de la salud pública es la gente y junto con ella lograremos el diagnóstico temprano y el tratamiento a tiempo de la enfermedad de Chagas".
Colombia se consolida como líder en la región en la respuesta integral frente la enfermedad de Chagas
Colombia, a través del INS y su trabajo articulado con Minsalud y DNDi, ha logrado consolidarse como un referente regional en la respuesta integral frente a la enfermedad de Chagas gracias a avances significativos en diagnóstico, atención y participación comunitaria. Uno de los hitos más importantes ha sido la evolución y simplificación del diagnóstico, proceso que se inició con la identificación de barreras de acceso desde 2015 y que hoy permite al país avanzar hacia la implementación de pruebas de diagnóstico rápido dentro del algoritmo nacional para Chagas crónico.
Este avance, sumado a la evaluación de nuevas tecnologías diagnósticas y la reducción en los tiempos entre la consulta médica y la confirmación del diagnóstico, ha facilitado que más personas accedan oportunamente a la atención y al tratamiento. Además, Colombia fortaleció las Rutas Integrales de Atención en Salud para Chagas e incorporó esta enfermedad en la Ruta Materno Perinatal, convirtiéndose en uno de los países de la región con una visión más integral de atención.
Otro aspecto que posiciona a Colombia como ejemplo regional es el desarrollo de modelos de atención centrados en las comunidades y en la interculturalidad. El país impulsó una ruta de atención intercultural que articula la medicina occidental con los saberes y prácticas de los pueblos indígenas, promoviendo una atención más cercana, respetuosa y efectiva para las comunidades afectadas. A esto se suma el fortalecimiento de liderazgos comunitarios, la capacitación de pacientes expertos y la creación de nuevas asociaciones de pacientes, acciones que han permitido empoderar a las comunidades en la lucha contra el Chagas. Estos avances, junto con el trabajo para reducir la brecha terapéutica y garantizar la sostenibilidad de las acciones en salud pública, muestran cómo Colombia ha construido una experiencia innovadora y replicable para otros países de América Latina.