En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el Instituto Nacional de Salud invita a los colombianos a unirse a la estrategia “Preguntar es cuidar" y hace un llamado a hablar de salud mental sin miedo ni prejuicios.
Prevenir el suicidio requiere reconocer oportunamente las señales de alerta, escuchar sin juzgar y facilitar el acceso a atención profesional. Por esta razón, el Instituto Nacional de Salud presenta la campaña “Preguntar es cuidar", una iniciativa que busca brindar herramientas para actuar frente a una posible situación de riesgo.
La prevención comienza en los entornos más cercanos: la familia, los amigos, las instituciones educativas, los lugares de trabajo y las comunidades. Un cambio marcado en el comportamiento, el aislamiento, la pérdida de interés en actividades habituales o las expresiones de desesperanza pueden indicar que una persona necesita apoyo.
También se debe prestar atención cuando alguien manifiesta que no encuentra una salida o que se siente una carga para los demás, presenta alteraciones importantes en el sueño o la alimentación, aumenta el consumo de alcohol u otras sustancias o se despide de manera inusual y entrega objetos importantes.
Una sola señal no confirma una crisis, pero sí constituye una razón para acercarse, preguntar y escuchar.
Hablar directamente sobre el suicidio no induce a una persona a intentarlo. Preguntar con respeto: “¿cómo te sientes?", “¿quieres hablar?" o “¿has pensado en hacerte daño?" puede facilitar la identificación de una situación de riesgo y permitir una intervención oportuna.
Durante la conversación es importante mantener la calma, escuchar con atención, evitar reproches y no minimizar lo que la persona siente. Frases como “échale ganas", “todo va a pasar" u “otras personas están peor" pueden aumentar la sensación de incomprensión.
En cambio, resulta más útil decir: “Estoy aquí para escucharte", “lo que sientes es importante" o “busquemos ayuda juntos".
Quien acompaña no tiene que resolverlo todo. Su papel es permanecer cerca, brindar apoyo y ayudar a contactar los servicios de salud. Si existe un riesgo inmediato, la persona no debe quedarse sola y se debe acudir de manera urgente a atención especializada.
El Instituto Nacional de Salud recuerda que se encuentra disponible la Línea Nacional de Salud Mental 106, gratuita, confidencial y con atención durante las 24 horas. Ante un peligro inmediato, se debe llamar a la línea de emergencias 123 o acudir al servicio de urgencias más cercano.
La prevención del suicidio no puede limitarse a una fecha conmemorativa. Debe ser un compromiso permanente con la escucha, el acompañamiento, la atención oportuna y la construcción de entornos en los que hablar de salud mental sea posible.
Preguntar es cuidar. Una conversación a tiempo puede abrir una salida.